"...Creo en todas las escusas.
Creo en todas las razones.
Creo en todas las alucinaciones.
Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías, evasiones.
Creo en el misterio y en la melancolía de una mano, en la gentileza de los árboles, en la sabiduría de la luz."

Creo (fragmento final. J. G. Ballard)

jueves, 15 de noviembre de 2018

El rey Hammurabi de Babilonia y su famoso código de leyes.

Estela del código de Hammurabi
Hammurabi fue rey de la ciudad-estado de Babilonia entre 1792 y 1750 a.C., durante la etapa conocida como Imperio Paleobabilónico. Al heredar el cargo de su padre, Sin-Muballit, comenzaba una etapa de conflictos en la llanura mesopotámica por conseguir el control de las tierras fértiles.
Los anteriores monarcas babilónicos habían comenzado la consolidación de Babilonia sobre el centro de Mesopotamia, conquistando algunas de las principales ciudades-estado como Borsippa, Kish y Sippar. Cuando Hammurabi llegaba al trono, la situación era tan compleja que Babilonia tendría que competir con los poderosos reinos de Eshnunna, Elam y Asiria.
Hammurabi es especialmente conocido en la Historia gracias al desarrollo de un sistema legal en Babilonia: el llamado código de Hammurabi, uno de los compendios legales más antiguos de la humanidad.
El código contiene 282 leyes plasmadas por los escribas babilonios en doce tabletas, escritas en lengua acadia, común en toda la zona, para que pudiera ser leído por todos aquellos alfabetizados. Una de las características más llamativas es la práctica de la Ley del Talión, filosofía legal conocida por ojo por ojo, donde los castigos son muy duros, incluyendo la pena de muerte, la desfiguración y la amputación de miembros y ojos.
El código fue escrito en una estela de piedra de diorita de 2,4 metros de altura, en caracteres cuneiformes, con la finalidad de que pudiera ser vista y leída. En la parte superior de la estela hay un relieve  que representa al rey Hammurabi recibiendo las leyes directamente de manos de una divinidad, posiblemente Shamash o Marduk, al que los dioses han elegido para trasladarlas a su pueblo según se afirma en el prefacio.
Con frecuencia se han establecido paralelismos entre Hammurabi y Moisés, que recibió las dos Tablas directamente de manos de Yahvé, aunque las situaciones presentan diferencias importantes.
Los hititas saquearon Babilonia y los casitas conquistaron la ciudad, gobernando Mesopotamia durante casi 400 años, pero fueron los elamitas los que se llevaron la estela a su capital Susa. La estela fue descubierta en 1901 en las ruinas de Susa (Persia, actual Irán) y trasladada al Museo del Louvre de París, donde se halla expuesta en la actualidad.

3 comentarios:

  1. Maravillosa información. Conocer todo lo posible con pruebas fehacientes, hace a las personas mas sabias e indudablemente a quienes practican una fe en el Padre Eterno, puedan mirar que es el hombre quien ha manofacturado leyes de castigo.

    ResponderEliminar
  2. ninguna diferencia importante. La verdad es que los judios estando en cautiverio en Babilonia durante los reinos asirios, fueron influenciados por estas leyes y las religiones locales y de ahi muy posiblemente surgieron los mitos de Noe, Moises y la religion judia como tal

    ResponderEliminar